La paz con el ELN no será fácil ni inmediata, pero sigue siendo una pieza clave para cerrar definitivamente el capítulo de la guerra irregular en Colombia.
El pasado 4 de julio, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) conmemoró 61 años de su fundación, consolidándose como la guerrilla activa más antigua del mundo. Fundado en 1964 con inspiración marxista-leninista y fuerte influencia de la teología de la liberación, el ELN ha sido uno de los actores armados más persistentes y complejos del conflicto colombiano. A lo largo de más de seis décadas, ha combinado acciones armadas con intentos esporádicos de negociación política, sin que hasta ahora se haya alcanzado una desmovilización definitiva.
El profesor Mario Aguilera Peña, historiador y doctor en Sociología Jurídica, y miembro del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI, contextualiza este aniversario como un punto de reflexión sobre el largo y accidentado recorrido del grupo:
“El pasado 4 de julio el Ejército de Liberación Nacional cumplió 61 años de existencia, lo que la hace la guerrilla más antigua del mundo. No todos estos años han sido de guerra: diversos gobiernos han intentado hacer la paz con el ELN. (…) Han existido conversaciones exploratorias y uno que otro proceso de paz. Los frutos se han visto hasta en los últimos gobiernos”.
Desde los años noventa, el ELN ha sostenido mesas de diálogo con varios gobiernos, incluidos los de Ernesto Samper, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos, aunque sin avances sustanciales. El intento más reciente, bajo el gobierno de Gustavo Petro, logró reactivar las negociaciones y avanzar en un cese al fuego bilateral que, aunque frágil, representó un hito tras años de estancamiento. Sin embargo, el proceso no ha estado exento de retrocesos, tensiones internas y divisiones en el interior del propio grupo guerrillero; Para el profesor Aguilera, los obstáculos han sido compartidos por ambas partes:
“Los diálogos se rompieron por causas atribuibles tanto al Gobierno como al Ejército de Liberación Nacional. Sin embargo, creo que es necesario retomar las negociaciones. Primero, porque la guerra irregular es una guerra muy difícil de controlar y reprimir. La Fuerza Pública tiene más de 70 años de experiencia combatiendo la guerra de guerrillas. En segundo lugar, me parece que la solución política le va a ahorrar muchas vidas a Colombia”.
Aunque el ELN conmemoró su aniversario en medio del cese al fuego parcial aún vigente, la fecha generó inquietud en algunas regiones del país. Autoridades locales y líderes sociales reportaron movimientos inusuales en zonas como Arauca, el Catatumbo y el sur de Bolívar, donde el grupo mantiene presencia histórica. Si bien no se reportaron enfrentamientos graves durante la jornada, la tensión en estas regiones evidenció la persistente fragilidad del proceso y el poder territorial que el ELN aún conserva.
En años anteriores, aniversarios como este han sido aprovechados por la guerrilla para hacer demostraciones de fuerza, publicar comunicados ideológicos o incluso realizar acciones armadas de impacto regional. En esta ocasión, el llamado del gobierno fue a mantener la prudencia y a respetar los acuerdos alcanzados, mientras se evalúa la posibilidad de avanzar hacia un nuevo ciclo de negociaciones más estructurado.
Si bien El ELN se mantiene activa en varias regiones del país, algunos expertos como el profesor Aguilera consideran que hay una oportunidad renovada (aunque frágil) para consolidar un camino de negociación. Sus palabras reafirman la necesidad de persistir en la vía política, reconociendo tanto la complejidad de esta insurgencia como el costo humano de prolongar un conflicto que ya supera las seis décadas. La paz con el ELN no será fácil ni inmediata, pero sigue siendo una pieza clave para cerrar definitivamente el capítulo de la guerra irregular en Colombia.
Bogotá, miércoles 16 de julio de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Galvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones
IEPRI.