La década de los años ochenta sin duda será recordada como uno de los períodos más conflictivos de nuestra historia reciente. La diversidad de actores sociales e institucionales que intervinieron en el drama, la violencia que caracterizó la mayor parte de los procesos y el debilitamiento relativo del Estado, entre otros factores, llevaron al país al borde de la anarquía. En este libro se analiza, por primera vez y de manera sistemática, el complejo desenvolvimiento de todas las facetas de la crisis del último decenio, con énfasis en temas como las estrategias de paz, la apertura democrática, los problemas laborales, los paramilitares, el narcotráfico, los movimientos cívicos, la guerrilla y el papel de los partidos tradicionales, el ejército, la Iglesia y los gremios económicos.