El paro evidenció tensiones entre el gobierno y el congreso de la república, sobre todo después de que se dio a conocer la decisión del senado de aprobar una nueva versión de la reforma laboral.
Los pasados 28 y 29 de mayo se llevaron a cabo las dos jornadas de movilización y paro nacional en Colombia, convocadas por las principales centrales obreras del país. El paro tuvo como propósito ofrecer respaldo a la iniciativa de consulta popular promovida por el presidente Gustavo Petro como mecanismo de pronunciamiento a favor de la reforma laboral y de salud. No obstante, el balance de ambos días no fue favorable, denotando baja participación ciudadana comparado con otros escenarios de movilizaciones anteriores, anticipando quizás una considerable disminución del respaldo ofrecido al gobierno nacional.
Pese a que la convocatoria se realizó a nivel nacional, las manifestaciones y movilizaciones se caracterizaron por una asistencia modesta. En la mayoría de los casos, las marchas se dieron de manera pacífica y sin mayores alteraciones incluyendo actividades culturales y cacerolazos. Sin embargo, en Bogotá se registraron bloqueos en el sistema de transporte TransMilenio, lo que llevó Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, a presentar una denuncia penal contra el presidente de la CUT, Fabio Arias, por su presunta participación en el liderazgo y organización de dichas acciones.
El paro también evidenció tensiones entre el gobierno y el congreso de la república, sobre todo después de que se dio a conocer la decisión del senado de aprobar una versión consensuada de la reforma laboral, lo que le resta justificación a la iniciativa de la consulta popular y refuerza la idea de su inviabilidad política, jurídica, logística y presupuestal.
Al respecto, Fabio López de la Roche, Historiador y Ph.D en Literatura y Estudios Culturales comentó:
“Hubo serios problemas de comunicación alrededor del paro. Para muchos sectores resulta muy difícil comprender la propuesta de paro que es oficialista y gubernamental. Algunos acogieron esta propuesta bloqueando el transporte, pero entonces ¿cómo se van a llenar las plazas si el sistema está bloqueado como ocurrió en Bogotá? (…) es una muy mala imagen la que se produce de desorganización, de improvisación, donde la gente no entiende cómo un gobierno convoca a un paro de dos días, donde hay muchos actos violentos provocados por encapuchados, lo que también produce una visión negativa de parte de un sector amplio de la ciudadanía”.
Cabe mencionar que durante el mes de mayo el gobierno nacional realizó varios intentos por impulsar las reformas laboral y de salud, las cuales han enfrentado algunos impases en los trámites legislativos de su revisión. Sin embargo, el 27 de mayo la Comisión Cuarta del Senado aprobó en tercer debate algunos artículos clave para los trabajadores colombianos, entre los cuales se incluyen el recargo nocturno a partir de las 7:00 p.m; el pago del 100% por trabajo los domingos y festivos; los contratos a término fijo con una duración máxima de cinco años y una mejora considerable en las condiciones para los aprendices del SENA, quienes podrán notar un aumento en el pago de sus pasantías y su afiliación al sistema de seguridad social.
Pese a que la nueva versión de la reforma se encuentra en camino a su aprobación en último debate ante el Senado, algunos sectores de izquierda siguen afirmando de manera crítica que el nuevo documento propuesto deja de lado aspectos que se consideran esenciales para dignificar y respaldar los derechos sindicales.
Es importante mencionar que, tanto la reforma a la salud como la reforma laboral fueron dos proyectos bandera del gobierno del cambio. Sin embargo, siguen enfrentando desafíos significativos en el Congreso, generando divisiones en el ámbito político y en la opinión pública.
“Hay un cierto cansancio por la polarización que se produce alrededor de este llamado recurrente del gobierno a la movilización, teniendo en cuenta que también, como de otro lado está avanzando la discusión de la reforma laboral retomada por el congreso, tampoco queda claro si finalmente la consulta popular va, ya que se le han agregado unos artículos sobre la reforma a la salud, con unas preguntas que desde mi perspectiva son muy fáciles de responder, muy simplistas, pero cuyo montaje institucional es una cosa mucho más compleja y no sabemos si hay los recursos para la atención primaria de salud en las regiones (…) y donde no se tiene clara la financiación de estas propuestas. Todos estos factores han influido en la participación deficiente en esta movilización a las jornadas de paro, con un balance de bloqueo al sistema de transporte que resulta muy problemático para la gente que debe desplazarse en Transmilenio una hora y media o dos horas solo en el viaje de ida hacia sus trabajos”. Afirmó el docente Fabio López de la Roche.
Bogotá, martes 3 de junio de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Galvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones IEPRI.