El Pacto Histórico realizó su consulta popular el 26 de octubre en medio de tensiones con el CNE. La jornada marcó un paso clave para definir su rumbo político hacia 2026.
El pasado domingo 26 de octubre, el Pacto Histórico llevó a cabo una consulta popular para definir su candidato presidencial para las elecciones de 2026, así como completar listas al Senado y a la Cámara de Representantes.
Entre los aspirantes más visibles se encontraban el senador Iván Cepeda, la exministra Carolina Corcho y el exalcalde Daniel Quintero, conformando un escenario donde la izquierda busca articular su liderazgo y proyectarse hacia una coalición más amplia.
La jornada electoral, que desde el principio se caracterizó por presentar obstáculos jurídicos y técnicos para lograr desarrollarse, se llevó a cabo bajo estrictas medidas logísticas, convocado a la participación abierta con más de 2 millones de personas que ejercieron su derecho al voto, con mesas instaladas en todo el país y una cobertura nacional que puso a prueba la “madurez democrática del movimiento progresista en Colombia”,
El proceso no estuvo exento de críticas y opiniones contrarias cobijadas en la idea de que este tipo de mecanismos son “inútiles y costosos”, lo que para muchos expertos reflejan la tensión existente en el contexto político colombiano. Como lo señala el profesor Jaime Zuluaga:
“Todo parece indicar que las indecisiones jurídicas por parte del Consejo Nacional Electoral en relación con la naturaleza de la consulta y las implicaciones jurídicas para otra eventual consulta el año entrante de diferentes candidatos para consolidar una amplia alianza, como lo ha propuesto el Pacto Histórico y otras fuerzas progresistas del país, obedece, a mi juicio, a un propósito expreso de debilitarla, de entorpecerla, en este creciente ambiente polarizado que no favorece ciertamente a fuerzas progresistas como el Pacto Histórico.”
Desde decisiones como la negativa del CNE a pronunciarse sobre la consulta o al uso del logo del Pacto, hasta la publicación de tarjetones y campañas aceleradas, el camino hacia esta cita electoral mostró las dificultades que enfrentan las organizaciones progresistas para activar mecanismos internos de democracia partidaria.
Sin embargo, pese a los obstáculos, el resultado electoral posicionó a Iván Cepeda como el candidato más votado, con cerca del 65 % de los votos frente a la competencia de Corcho y Quintero, lo cual refuerza la proyección del partido hacia 2026.
La consulta no solo fue una ratificación de un liderazgo, sino también un termómetro para medir la fuerza de la coalición progresista. Para Camilo Cruz Merchán, docente investigador de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, este evento podría sentar un precedente para otros movimientos, ya que, por primera vez, una lista cerrada al Congreso se ordena mediante una votación interna. No obstante, el trabajo apenas comienza: es necesario seguir trabajando en hacer pedagogía ciudadana y reformas que permitan que el mecanismo gane efectividad y reduzca sus costos.
El nuevo panorama abre desafíos como la construcción de alianzas amplias, la superación de fracturas internas y la definición de una agenda común que trascienda la competencia por cargos.
Bogotá, miércoles 29 de octubre de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Galvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones IEPRI.