La consulta del Pacto Histórico adoptó por primera vez un mecanismo para la conformación de listas cerradas con formato cremallera, combinando participación ciudadana y paridad de género. Este tipo de lista podría reducir el personalismo político y fortalecer la representación colectiva en el Congreso.
La consulta popular realizada el pasado 26 de octubre por el Pacto Histórico marcó un hito en la organización interna de las fuerzas progresistas en Colombia en su camino a las elecciones del 2026. A diferencia de otros procesos recientes, esta consulta permitió que la ciudadanía participara directamente en la definición de listas cerradas al Senado y a Cámaras de Representantes , estructuradas además bajo el formato cremallera, que alterna hombres y mujeres en orden sucesivo para garantizar la paridad de género.
Las listas cerradas implican que el votante elige un proyecto político colectivo y no a candidatos individuales, lo que reduce el personalismo y fortalece la identidad partidaria. El formato cremallera, por su parte, asegura la representación equilibrada entre hombres y mujeres, promoviendo mayor equidad en el acceso a los espacios de decisión.
La profesora Clara Rocío Rodríguez, directora del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI) de la Universidad Nacional de Colombia, explica que el debate sobre el tipo de lista ha sido largo y complejo:
“En el país, la lista cerrada y la lista cremallera han sido parte del debate de la agenda pública; ha habido infinidad de proyectos de reformas que se han hundido tratando de sacar este tema adelante y no ha sido posible, en parte porque el voto preferente permite hacer la política de una manera muy personalista y crea incentivos para que cada uno de los integrantes de la lista trabaje por salir electo. Eso hace que la lista cerrada, que se ve como idealmente mejor, no haya sido adoptada.”
El uso simultáneo de ambos mecanismos por parte del Pacto Histórico representa un intento de transformar la cultura electoral colombiana, históricamente dominada por el voto preferente. Este modelo busca incentivar la responsabilidad colectiva dentro de los partidos y mejorar la representación de las mujeres en el Congreso. Sin embargo, la profesora Rodríguez advierte que el éxito del modelo dependerá del resultado electoral en la próxima contienda:
“Depende de qué ocurra con esta lista en las elecciones del próximo año, pues puede ser una innovación que otros partidos también asuman en el futuro, o puede también presentar inconvenientes, porque, como vimos, algunos parlamentarios reconocidos no salieron electos. Entonces allí van a haber procesos nuevos a los que es importante hacerles seguimiento en el futuro.”
En los últimos años, las consultas internas, partidistas e interpartidista han sido utilizadas por partidos como el Centro Democrático (2018), la Coalición de la Esperanza (2022) y el propio Pacto Histórico (2022), pero casi todas se desarrollaron bajo esquemas de voto preferente o listas abiertas, privilegiando figuras individuales por encima de estructuras colectivas. Con la consulta de 2025, el Pacto Histórico se convierte en el primer movimiento mayoritario en adoptar una lista cerrada y cremallera simultáneamente conformada mediante mecanismos democráticos, apostando por una fórmula que combina representación, disciplina partidaria y paridad de género.
Bogotá, miércoles 5 de noviembre de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Galvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones IEPRI.