El futuro del país depende en buena medida de cómo logre el gobierno de Noboa identificar puntos de contexto, de consenso y perdón para así, enfrentar desafíos claves estructurales que tiene Ecuador.
En días pasados el hermano país de Ecuador presenció sus comicios electorales para elegir al presidente que regirá como principal mandatario de esta nación en los próximos 4 años, iniciando su periodo de gobierno desde el 25 de mayo de 2025 hasta 2029.
Pese a que las elecciones presidenciales destacaron por demostrar una fuerte polarización entre sus principales candidaturas y cuestionamientos a nivel nacional e internacional sobre la normatividad y transparencia del proceso, Daniel Noboa, representante del movimiento Acción Democrática Nacional (ADN) obtuvo el 56,13% de los votos siendo reelecto como el nuevo mandatario de Ecuador.
Fue así como el 9 de febrero fue oficiada la primera vuelta electoral con 8 candidaturas, en la que Daniel Noboa obtuvo el 44,17% de los votos superando por muy poco a la candidata de la Alianza Revolucionaria Ciudadana – RETO, Luisa González, quien alcanzó el 44%.
Este resultado terminó por demarcar la polarización entre el correísmo, y el oficialismo destacando a su vez la fragmentación del electorado.
Por su parte, la segunda vuelta celebrada el 13 de abril fue determinante con el porcentaje adjudicado a Daniel Noboa siendo reelegido con el 55,63% de los votos, contra Luisa González, quien obtuvo el 44,37%. Estos resultados no fueron bien recibidos por los exponentes del correísmo quienes denunciaron presuntas irregularidades en el conteo de votos presentando una apelación ante el Tribunal Contencioso Electoral. No obstante, este recurso y la solicitud de reconteo de votos fue declarado como inadmisible por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Organización de Estados Americanos (OEA), quienes determinaron que en efecto el proceso sí se había llevado a cabo con regularidad.
No obstante, los retos que deberá asumir el mandatario estarán marcados por un contexto de crisis económica, aumento de la violencia y tensiones institucionales. Al respecto, la profesora Socorro Ramírez, doctora en Ciencia política y profesora emérita del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI, afirmó:
“El futuro del país depende en buena medida de cómo logre el gobierno de Noboa identificar puntos de contexto, de consenso y perdón, para enfrentar desafíos claves estructurales que tiene Ecuador, como por ejemplo un déficit de más de 3’500.000.000 de dólares, una deuda externa elevadísima y muy pocas fuentes de ingresos sostenibles para el Estado. Tiene que pagar una deuda alta y tiene que renegociar con el FMI sobre nuevos préstamos. Entonces todos esos factores van a incidir”.
A pesar de las tensiones presentadas, la ciudadanía sentó un precedente democrático demostrando una asistencia elevada con un porcentaje de participación superior al 80%.
Cabe aclarar que pese a los fallos del CNE y la OEA, las tensiones existentes siguen creciendo en medio de presuntas acusaciones de corrupción y malversación de fondos en las campañas, pero también algunas contradicciones:
“Por otro lado, algunos de los sectores que están con el correísmo muestran que no hubo un claro reconocimiento del apoyo por ejemplo indígena, del apoyo que la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE) le dio, y que de alguna manera ese fraude electoral que declaran está escondiendo que, aunque el movimiento izquierdista sigue siendo significativo, no logra repuntar más allá de donde llegó y eso es importante en una campaña electoral como la que acaba de ocurrir”
Afirmó la profesora Ramírez.
Con este resultado, Daniel Noboa inicia un nuevo mandato hasta 2029, enfrentando desafíos significativos en materia de seguridad, economía y cohesión social, en un país que aún sigue dividido entre correístas y anticorreístas.
Bogotá, Lunes 5 de mayo de 2025
Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales IEPRI
Redactó: Daniela Galvez – Oficina de comunicaciones
Revisó y aprobó: Carlos Alberto Patiño – coordinador del área de comunicaciones IEPRI.