En este informe evaluamos, basados en evidencia nueva tratada sistemáticamente, los efectos sociales, políticos e institucionales que ha tenido la política de fumigación aérea de cultivos de uso ilícito en Colombia. También presentamos una posible explicación sobre la persistencia de esta política a pesar de sus nocivas consecuencias.
El mensaje central del informe es que la política de fumigaciones no sólo no cumple la promesa de reducir los cultivos ilícitos de forma sostenible, sino que deteriora el estado social de derecho, la paz y las vidas de miles de colombianos. Si durante décadas los gobiernos pudieron rociar veneno sobre miles de hectáreas y personas fue a costa de subvertir principios constitucionales, evadir numerosos pesos y contrapesos institucionales, pasar por encima de gobiernos regionales y locales, y excluir a cal y canto a los más afectados por la política.